Una novela gráfica de culto se traslada este fin de semana a la gran pantalla. Los superhéroes de 'Watchmen' entablarán batalla en loscines murcianoscon lo último de Clint Eastwood, en la que podría ser la última de las actuaciones de este genial director y actor.
En 'Gran Torino', Eastwood interpreta a Walt Kowalski, un veterano de la guerra de Corea anclado en valores pretéritos cuya máxima pasión es un coche que ni siquiera se atreve a conducir: un Gran Torino de 1972. Kowalski se verá obligado a hacer frente a sus prejuicios raciales cuando al barrio en el que vive empiezan a llegar inmigrantes del sudeste asiático a los que él desprecia.
La ciencia ficción y el cómic también tienen cabida en la parrilla cinematográfica del fin de semana. La célebre novela gráfica 'Watchmen' llega a la gran pantalla de la mano del director estadounidense Zack Snyder (director de '300'), quien narra una extraña aventura de superhéroes ambientada en el final de la Guerra Fría. Mientras Nixon lidia con la URSS un posible enfrentamiento atómico, uno de los miembros de 'Watchmen' es asesinado. El crimen propicia que sus compañeros, superhéores retirados, se reúnan para investigar la muerte.
El miembro del mítico 'Martes y Trece', actuará el próximo 27 de marzo en el Centro Cultural Infanta Elena, con su obra 'Yo me subí a un piano verde'
Ha sido partícipe de uno de los grupos humorísticos más populares de la historia de este país. Para la posteridad quedarán aquellos especiales de Nochevieja con numerosos sketches, destacando por encima de todos ellos el de 'Encarna y las empanadilas'. Aunque la 'entrevista' a Madonna tampoco estuvo mal. Ahora, más de diez años después de su última actuación juntos, Millán Salcedo, quien junto a Josema Yuste conformara el mítico 'Martes y Trece', recorre toda España con una obra de teatro, en la que se puede disfrutar en estado puro de este genio de la comedia. Yo me subí a un piano verde, lleva ya casi un año en cartel, y aterrizará el próximo viernes 27 de marzo en el Centro Cultural Infanta Elena de Alcantarilla.
No es esta la primera incursión en teatro del cómico, que en sus tiempos llegó incluso a 'tocar' el cine, junto a su inseparable por entonces Josema -si bien, el éxito de títulos como El robobo de la Jojoya, rodada en 1991, fue más que discutible-. Millán participó anteriormente en obras como Salomé, o Los hijos del Capitán Grant, donde coincidió con Fernando Conde, también integrante en sus inicios de Martes y Trece, pero que abandonó el grupo en 1984.
No obstante, en Yo me subí a un piano verde, el artista cobra el máximo protagonismo. Es más, sólo existen dos elementos en el escenario, el propio Millán, y un piano -verde, por supuesto- en las manos del experto César Belda, quien cumple a la perfección su cometido, acompañar con las teclas las sucesivas situaciones y radicales giros que efectúa el humorista, muchos de ellos sin saber realmente dónde le van a conducir. Pero el hecho es que siempre, gracias al don para el humor que regenta, consigue salir victorioso en esa batalla por provocar risas hasta en el apuntador.
Así las cosas, y aunque pueda parecer aún lejano el 27 de marzo, apremia el tiempo para hacerse con una localidad, habida cuenta del escaso aforo del Centro Cultural de Alcantarilla. De hecho, realmente sorprendido me hallo de que los dirigentes del municipio hayan conseguido traer una obra, del éxito de la que nos ocupa, para ser representada en un centro que se quedó obsoleto hace tiempo.
Sea como sea, la ocasión la pintan calva. Por ello, quien quiera recordar los añorados momentos en que este hombre le provocó una indigestión en la cena de fin de año, o simplemente, aquel que guste de pasar una buena velada humorística, ya tiene plan para dentro de unas tres semanas: Millán Salcedo, un piano verde, y un torrente de carcajadas.
Ficha técnica:
Título: Yo me subí a un piano verde Dirección: Paco Mir y Juan Gracia Reparto: Millán Salcedo, Pablo Belda (teclado) Lugar: Centro Cultural Infanta Elena (Alcantarilla) Día: 27-3-09 Hora: 21.oo Precio: 10 €
Uno de los sketches de 'Yo me subí a un piano verde'
El Discóbolo de Mirón se expondrá en el Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) entre el 3 de abril y el 5 de octubre en el marco de la exposición 'La belleza del cuerpo. Arte y pensamiento en la Grecia Antigua'. La muestra, patrocinada por la Fundación Cajamurcia y proveniente del British Museum, cuenta con 125 piezas de escultura, bronces y cerámicas.
Pero sin duda la pieza que acaparará todas las miradas es el Discóbolo de Mirón, una de las obras más conocidas del arte universal y, en particular, del arte clásico, considerada por muchos la escultura que mejor refleja el movimiento del cuerpo humano en tensión.
El Discóbolo que visitará Alicante es una copia romana en mármol del original clásico en bronce realizado por Mirón (fechada hacia el 450-440 a.C.). Se trata de la primera vez que el Discóbolo sale del British Museum, al igual que el resto de piezas de la muestra.
El Discóbolo, protagonista de una exposición en el MARQ
El artista gaditano presentará su último disco, "Horizonte de sucesos", los próximos 5 y 6 de marzo en la Fnac y en el Garaje de la Tía Maríarespectivamente
Con 34 años a la espalda, Juan Carlos Sánchez Ceballos, más conocido como Carlos Chaouen (apellido artístico tomado de la ciudad marroquí Chef-Chaouen), ha parido su sexto trabajo (si contamos la reedición de "Universo Abierto" como un trabajo en sí mismo). Se llama "Horizonte de sucesos" y vuelve a poner a disposición de sus fans diez temas de su ya pulido estilo de rock.
Este antiguo estudiante de psicología, es, además, un cumplidor bloguero. Desde su pequeño rincón de la World Wide Web, cuenta habitualmente a sus seguidores detalles curiosos sobre su música. Gusta de poner fotografías de sus conciertos, incluso.
Pues bien, Carlos visitará Murcia el próximo jueves para quedarse un par de días. El 5 de marzo tocará en la Fnac de Nueva Condomina (entrada gratuita), mientras que el día 6, viernes, ofrecerá un concierto más amplio en el Garaje de la Tía María. El precio de la entrada es de 12 euros de manera anticipada y de 15 en taquilla. Pueden comprarse en Discos Tráfico y Comix.
La comedia 'Bajarse al Moro', a cargo de la Asociación El Kalljejón de Lorquí, amenizó la noche del viernes en el Centro Cultural Infanta Elena de Alcantarilla Difícil plan mejor para una noche de viernes, que disfrutar de un espectáculo en directo, caso tal de una buena obra de teatro. La que nos ocupa, 'Bajarse al Moro', escrita en 1985 por José Luis Alonso de Santos, y llevada a la pantalla grande por Fernando Colomo, fue representada anoche en uno de nuestros particulares lugares de 'acción', el Centro Cultural Infanta Elena de Alcantarilla, a cargo de la Asociación El Kallejón de Lorquí. Y lo cierto es que dejó un muy buen sabor de boca, al menos en un servidor, que había borrado ya de su recuerdo la última vez que pudo deleitarse con esta rama del arte.
'Bajarse al Moro', como así se conocía hace unas décadas viajar a Marruecos para comprar hachís e "importarlo" a España oculto dentro del propio cuerpo, se desarrolla en un único escenario, el piso de Chusa y Jaimito, dos primos sin oficio, y cuyo único beneficio proviene de traficar, y muy poco de la afición a arreglar sandalias por parte de este último. La primera invita a una desconocida, Elena, a vivir en el piso, que también comparten con Alberto, un policía bastante peculiar. Los mayores problemas vendrán cuando Chusa haga un nuevo ofrecimiento a Elena, viajar a Marruecos con un fin nada loable.
Así van sucediendo las escenas, separadas por dos actos, con sucesivas apariciones de otros personajes, como la de la madre y la tía de Alberto, dos señoras por cuenta de las que corre una buena cantidad de carcajadas, o la de dos drogadictos, Abel y Nancho, que darán un buen susto a los habitantes de esta casa de los líos. Todo ello, con el humor como ingrediente principal, que hace mucho más placenteras las casi 2 horas de teatro.
Pero el acto protagonista aún estaba por llegar. Diremos que gira en torno a Chusa, y que aporta el toque 'sensiblero' a la obra, ése que puede provocar alguna lagrimita tonta. No diremos más, pues sería destripar completamente la intriga, y no es plan. Mejor será informarse de cuando es la próxima vez que este título vuelve a los escenarios, como lleva haciéndolo ya más de 20 años. Algo, por otra parte, realmente fácil de comprender tras haber disfrutado de él.
Instantes del momento en que los drogadictos asaltan el piso
Aunque ya había oído hablar de él, descubrí a El Piezas una calurosa noche de verano. Mientras Andreu Buenafuente estaba de vacaciones, su ficticio sobrino Berto Romero le mantenía el sitio caliente en laSexta, preparado para cuando "el tito" qusiera volver (que fue bien entrado septiembre). Con el presentador sustituto llegó, al filo de aquella madrugada, un joven de Espinardo que hacía hip-hop. Nada más, y nada menos.
Lo típico: ropa ancha, una gorra, mente rápida, "achos" por doquier y un deje murciano que le delataría en cualquier parte del mundo. Había ganado la Red Bull Batalla de Gallos 2008 y estaba radiante. Por ello, Berto le retó y salió escaldado: El Piezas no tiene rival.
Desde entonces, y por cercanía geográfica, he seguido, a vista de pájaro, todo lo que acontecía en torno a El Piezas. Lo cierto es que no tengo especial aprecio al hip-hop cañí, pero me fascinaban (y me siguen fascinando) sus improvisaciones. Por eso, en cuanto me enteré de que visitaría la Fnac, no dudé en ir a verle. Aun a riesgo de llamar demasiado la atención entre decenas de chavales con camisetas dos tallas más grandes.
Viernes 13 era el día elegido. En tan fantasmagórica fecha, El Piezas mostraría a sus jóvenes fans cómo se hace hip-hop murcianizado y en directo.
Con un retraso de casi media hora, El Piezas aparecía en el pequeño escenario del Fórum de la Fnac de Nueva Condomina, junto a Jayder y a Soriano. "Dentelladas" retumbaba en toda la primera planta del centro comercial con un explícito lenguaje y con una personalidad aplastante. El Piezas parecía un imán allí arriba, con su camiseta blanca y su inseparable gorra.
El rapero de Espinardo estaba cansado y no lo ocultó. Había estado de fiesta la noche anterior y los cubatas le estaban pasando factura. No le importó. ¿Quién le iba a discutir? Si en dos segundos te hace una rima que te destroza de arriba a abajo... Jayder y Soriano le iban sustituyendo con soltura mientras tomaba aire. Se asfixiaba. "Por favor, que los de la ehnah pongan el aire acondicionao... pero la Fnac, no Ahnah, el presidente con bigote".
Participativo y cercano, El Piezas invitó a subir a dos aficionados que intentaron hacerle sombra. Ni por esas. No eran los mejores rivales, eso sí, ya que a uno de ellos ni siquiera se le entendía. Tras un amago de batalla de gallitos, El Piezas cortó. "Estoy cansao de batallas", apostilló.
Dejad que los raperos se acerquen a mí Una vez hubo terminado el mini concierto, los fans se arremolinaron en torno a él. Había programada una firma de discos que parecía no acabar nunca. Decenas de chicos y chicas, cd's en mano, formaron un corro a su alrededor que hizo imposible siquiera volver a verle. Se desvaneció como cuando los ángeles caen.
Así, con El Piezas demasiado ocupado como para reparar en algo que no fuera el bolígrafo con el que firmaba discos de dos en dos, volví a recorrer la tienda, esta vez de dentro hacia fuera, mientras Dentelladas retumbaba, más fuerte que nunca, en mi cabeza.
La compañía de teatro Doble K de Murcia recrea el clásico de Quevedo, el próximo viernes en Alcantarilla A buen seguro que se trata de una de las obras más representadas de la historia del teatro español. La próxima, que no la última, ocasión en que 'El Buscón', de Francisco de Quevedo, volverá a la vida, será este próximo viernes en el Centro Cultural Infanta Elena de Alcantarilla. La recreación de este título será llevada a cabo por la compañía murciana Doble K, a partir de las 21 horas, y a un precio de 3 euros.
La vida del Buscón, publicada por vez primera hace casi 400 años -en 1626 concretamente, en una imprenta de Zaragoza-, a pesar de que había circulado anteriormente en forma de manuscrito, se enmarca dentro de la novela picaresca, propia de la época renacentista desde la aparición de otra obra cumbre, El Lazarillo de Tormes.
Es por ello, que la obra gira en torno a un mismo eje. En este caso, se trata de ese 'Buscón' llamado Don Pablos, que hace las veces de narrador y de propio protagonista de la escena. Todo ello, desde el sarcasmo y la comicidad como ingredientes fundamentales, lo cual asegura un espectáculo ameno a la par que atractivo. No podríamos, de lo contrario, hablar de una obra que ha sobrevivido a numerosas generaciones, cada una de ellas con un sustancial cambio en la forma de entender el teatro. Pues en todas y cada una de ellas, el Buscón, siempre divierte.
Ficha Técnica Título: El Buscón Compañía: Doble K Teatro Lugar: Centro Cultural Infanta Elena (Alcantarilla) Hora: 21.00 Precio: 3 euros